Cómo elegir un calentador de agua a gas

El calentador de agua a gas sirve para calentar el agua en casa. Gracias al combustible —que puede ser gas butano o gas natural— se enciende la llama del quemador y consigue que salga agua caliente al instante. Cuando enchufas el agua, el gas enciende la llama, el agua fría entra en el calentador y este la calienta. El agua caliente sale por la tubería hasta llegar al grifo que has abierto.

La principal ventaja de un calentador a gas es que su capacidad es ilimitada. A diferencia de los termos eléctricos, no depende de un depósito, sino que simplemente calienta el agua corriente de casa. Por otra parte, el gas como fuente de energía es más económico que la electricidad por lo que este tipo de calentador supone un ahorro en los gastos del hogar.

Tipos de calentadores de combustión y sus principales características

Los calentadores pueden ser atmosféricos o estancos dependiendo de dónde procede el oxígeno que utilizan para la combustión.

● Calentador de agua atmosférico

Los calentadores atmosféricos utilizan el oxígeno de la estancia en la que se encuentran. Existen dos tipos de calentador atmosférico en función de su sistema de evacuación: tiro natural y tiro forzado.

● Calentador de agua estanco

Los calentadores estancos se sirven del oxígeno del exterior mediante un tubo con un ventilador. Son más fiables y responsables con el medioambiente. Garantizan seguridad porque la combustión tiene lugar en una cámara cerrada e independiente del lugar en el que está instalado, así aseguran que no haya fuga de gases.

Dentro de esta categoría destacan los calentadores de condensación. Estos aparatos reutilizan el calor de los gases resultantes de la combustión, aumentando así el rendimiento energético y ahorrando hasta un 15% en la factura del gas.

Algunos calentadores poseen tecnología modulante, que permite regular la potencia de la llama de forma que ayudan a ahorrar alrededor de un 20%. Esta tecnología se basa en calentar el agua sin necesidad de mezclarla con agua fría.

Diferencias en el sistema de evacuación de los calentadores

Por otra parte, podemos diferenciar los calentadores de tiro forzado y los de tiro natural.

● Los calentadores de tiro natural expulsan los gases resultantes de la combustión de forma natural. No tienen un sistema de ventilación adicional por lo que es necesario instalarlos en lugares exteriores y ventilados. Puesto que estos gases son perjudiciales para la salud existe una normativa legal respecto a la salida de humos que dice que tiene que ser como mínimo de 20 cm y totalmente vertical.

● Los calentadores de tiro forzado tienen un sistema eléctrico de ventilación integrado por lo que se pueden instalar en el interior de la vivienda. El sistema garantiza la expulsión de que los gases de la combustión al exterior. Este tipo de calentador necesita conectarse a la luz para que el sistema de ventilación se ponga en marcha.

Tipos de encendido en los calentadores de agua a gas

Otra de las diferencias determinantes a la hora de elegir un calentador a gas es el tipo de encendido. Puede funcionar con encendido manual, encendido automático electrónico o encendido automático por hidrogenador.

● Encendido manual

Los calentadores con encendido manual suponen el modelo más básico. Debes encenderlos cada vez que quieras utilizar agua caliente. Para ello es necesario presionar un piloto mientras enciendes la llama con una cerilla o apretando un botón que hace saltar una chispa. Consume gas siempre que está encendido el calentador, aunque no se esté usando agua. Por esta razón se debe apagar cada vez que se deje de usar el agua caliente. Es poco práctico porque hay que encenderlo y apagarlo de forma manual.

● Encendido automático electrónico

Es la evolución del modelo básico. Necesita pilas o electricidad para encenderse cuando detecta demanda de agua caliente y apagarse cuando finaliza la demanda. Es mucho más cómodo y eficiente que el modelo anterior. Son más eficaces porque están encendidos y gastando gas únicamente el tiempo que mantienes el agua caliente encendida.

● Encendido automático por hidrogenador

Este sistema lo incorporan los modelos más modernos. También se activa cuando detecta una demanda de agua caliente pero lo hace al detectar el paso del agua por lo que no necesita pilas ni una fuente de energía eléctrica. Es el modelo más cómodo y eficiente porque, además de gastar gas únicamente cuándo necesitas agua caliente, supone un ahorro energético de electricidad.

¿Qué tipos de calentadores de agua son más adecuados?

Desde 2010, el Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RITE) prohíbe la instalación de calentadores atmosféricos, aunque permite mantenerlos si lo tienes desde antes. Los calentadores estancos son los más recomendados, ya que ofrecen la máxima seguridad y garantizan una evacuación sin posibilidad de fuga de gases nocivos.

Respecto al mecanismo de evacuación, los calentadores de tiro forzado son ideales para espacios pequeños y poco ventilados. El sistema de evacuación de gases se encarga de expulsar los compuestos resultantes de la combustión garantizando la seguridad para el área en la que se encuentra. Los calentadores de tiro natural son perfectos para lugares del exterior con buena ventilación.

En cuanto al tipo de encendido los calentadores más recomendables son los que tienen encendido automático ya que son más cómodos. Además permiten un ahorro notable de gas, puesto que sólo están encendidos cuando se necesita agua caliente y son mucho más prácticos.

Al elegir qué tipo de calentado se ajusta más a unas necesidades determinadas, hay que tener en cuenta 3 aspectos fundamentales:

● ¿Qué tipo de instalación tiene la casa?
Si no cuentas con instalación para gas natural, gas propano o posibilidad de utilizar butano deberás elegir un termo eléctrico. Si tienes instalación de gas, debes elegir un calentador que cuyo combustible sea compatible con la misma.

● ¿Cuánta agua se necesita?
Pensar en el uso que se hace del agua caliente sirve para determinar cuál debe ser la capacidad de producción o el tipo de encendido. Los calentadores pueden producir más o menos entre 5 y 20 litros de agua por minuto. Para obtener un calentador eficiente debes preocuparte de que el modelo que elijas pueda proporcionar la cantidad de agua que necesitas. Ten en cuenta cuántos puntos de agua caliente hay y la distancia hasta el calentador. La capacidad del calentador también determina si puedes utilizar agua caliente en más de un punto a la vez.

● ¿Dónde se va a colocar el calentador de agua?

El lugar de instalación del aparato tiene que ver con varios aspectos: el tipo de evacuación, el ahorro del agua y la seguridad y los requisitos de instalación. Para calentadores de tiro natural es necesario que la instalación se realice en un sitio bien ventilado, de modo que puedan expulsar los residuos de la combustión de forma segura. En cambio, los de tiro forzado pueden colocarse en cualquier lugar. En otro orden, se recomienda instalar el calentador lo más cerca posible del lugar de uso para minimizar las pérdidas de calor y ahorrar agua.

Mantenimiento y revisión**

Los calentadores de agua a gas son funcionales y fiables. El mantenimiento es sencillo, pero deben ser revisados por un profesional y, como mínimo, una vez al año. En este control anual, es importante limpiar el quemador. Si en algún momento detectas olor a gas, debes cerrar la llave general del gas, ventilar todas las estancias tanto como puedas y evitar producir llamas chispas o pulsar interruptores eléctricos.

En cuanto al mantenimiento rutinario, la única norma es que no se deben obstruir los conductos de ventilación y salida de gases. Si detectas anomalías en el funcionamiento del calentador, probablemente sea este el problema. En los calentadores que utilizan butano como combustible es necesario vigilar el estado del regulador y del tubo. Es muy importante no dejar que caduquen, ya que es el conducto que protege el gas y evita que se expanda por el exterior del calentador.

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