Termo eléctrico

Qué es un termo eléctrico

1. ¿Qué es un termo eléctrico?

Los termos eléctricos son sistemas para calentar el agua. Se trata de un depósito que se conecta a la red eléctrica y a los circuitos de agua de una vivienda. Son depósitos que acumulan el agua caliente sanitaria para el consumo doméstico, ya sea de pequeños estudios, locales que utilizan agua en pequeñas cantidades o viviendas que la utilizan a diario.

Los termos eléctricos cuentan con una resistencia eléctrica que genera y acumula el agua caliente sanitaria. Estas resistencias se encargan de calentar el agua que más tarde se distribuye para su uso doméstico. El agua caliente de estos termos es limitada. Existen modelos con distintas capacidades para adaptarse a las necesidades de cada usuario. Además, los termos eléctricos se pueden instalar en cualquier lugar que tenga toma de electricidad sin necesidad de instalaciones adicionales.

2. ¿Cómo funciona un termo eléctrico?

Los termos eléctricos toman el agua de la red de suministro y la calientan a través de la resistencia eléctrica que poseen. El agua se calienta hasta unos 60 grados y se acumula en el depósito del termo. Entonces la resistencia se apaga y el agua se mantiene caliente dentro del termo hasta que el usuario la demanda. Entonces el agua se distribuye a través del circuito de agua y sale caliente por el grifo.

3.Tipos de Termo Eléctrico

Tipos de termos eléctricos según su posición

Termo eléctrico vertical
Funcionan en posición vertical y son los más comunes. Por su posición, los termos verticales son la mejor opción para mantener optimizar el espacio disponible.

Termo eléctrico horizontal
Funcionan en posición horizontal. Son frecuentes en lugares donde el espacio vertical está ocupado o no está disponible.

Termo eléctrico reversible
Pueden funcionar en posición horizontal y vertical. Son buenos para viviendas o locales con problemas de espacio. La versatilidad de la posición conlleva que este tipo de termos tengan, por lo general, menor capacidad que los anteriores. Por ello, es aconsejable elegir modelos con una configuración concreta, horizontal o vertical pues tienen mayor capacidad para acumular el agua caliente y un menor consumo.

Tipos de termos eléctricos según las posibilidades de regulación

De temperatura fija
Calientan el agua siempre a la misma temperatura y se regula con el propio grifo. Suelen ser termos más económicos que los de temperatura regulable.

De temperatura regulable
Ofrecen la posibilidad de controlar a qué temperatura se calienta el agua según las necesidades del usuario. Por esta razón son más caros que los de temperatura fija, pero también más prácticos.

Tipos de termos eléctricos según la resistencia eléctrica que poseen

Resistencia blindada sumergida
Este tipo de resistencias va sumergida en la cuba del termo y transmiten el calor directamente al agua. Calientan el agua rápido pero son más vulnerables al desgaste por la cal y más difíciles de sustituir. Por eso su uso se recomienda en zonas de agua blanda como son el norte, oeste e interior de la Península y los archipiélagos.

Resistencia cerámica envainada
La resistencia no está en contacto con el agua. Es más fácil de sustituir puesto que no hace falta vaciar la cuba del termo. Sin embargo, como no está en contacto con el agua tarda más tiempo en calentarse. Es apta para aguas duras, ya que la ausencia de contacto con el agua evita la corrosión de la pieza. La mitad este de la península, salvando el norte, es la zona geográfica de agua dura, especialmente la costa.

4. Aspectos fundamentales a la hora de elegir un termo

1. Capacidad del depósito

La capacidad de los termos eléctricos es limitada, de modo que es necesario pensar en la cantidad de agua diaria que utilizamos antes de comprar uno. Así, dependiendo del agua que se utilice en el lugar donde se va a instalar, se elegirá un termo con una capacidad u otra.

Para calcular la demanda diaria de agua ten en cuenta la cantidad de personas que va a utilizarlo. Pon una media de 30 litros por persona. Hay que tener en cuenta si los usuarios se duchan o se bañan. También es importante la distribución habitual del consumo de agua caliente, es decir, si todos los miembros van de forma seguida a ducharse o si hay un margen temporal entre un miembro y otro.

2. Lugar de instalación

El primer paso es medir el espacio disponible. Ten en cuenta que en el lugar donde se va a colocar debe haber enchufe y acceso a los circuitos de tuberías de agua fría y caliente. Elige un lugar accesible para facilitar la instalación del termo eléctrico.

Asegúrate de que la pared aguanta perfectamente el peso del termo con el depósito de agua lleno. Es recomendable que la pared sea capaz de aguantar el triple del peso del termo lleno.

Cuenta con un espacio de al menos medio metro entre la pared y el termo. Así facilitas el acceso a los componentes eléctricos en el mantenimiento del aparato de cara al futuro.

Es recomendable que esté situado lo más cerca posible de los lugares donde se va a utilizar agua caliente. De esta forma, se reducen las pérdidas de calor. Otro consejo es colocarlo en el interior de la vivienda u oficina. De esta forma se minimiza el contraste de temperatura entre el agua caliente del depósito y la temperatura del exterior.

Valora los tipos de termos que existen, las características de cada uno y las necesidades de agua caliente de la vivienda o local en la que se va a instalar el termo para encontrar el modelo más adecuado. Cuenta con la opinión de un profesional para que te oriente y te explique los beneficios que te pueden aportar las distintas prestaciones de cada termo. De esta forma podrás elegir con criterio el sistema perfecto para ti.

5.¿Qué capacidad necesito?

Para elegir la capacidad del termo es necesario calcular el consumo diario de agua caliente qué necesitas así como los hábitos de consumo.

6. Mantenimiento

Lo más recomendable es que un profesional revise tu termo al menos una vez al año para comprobar que todo funciona correctamente y revisar el ánodo. Se trata de una pieza recubierta de magnesio que actúa como un imán para la cal, protegiendo a la cuba del termo de la corrosión. Una persona cualificada sabrá cuándo es necesario cambiar esta pieza para que el termo siga funcionando correctamente y puedas disfrutar de agua caliente sanitaria.

Los termos eléctricos tienen una cuba cubierta con materiales aislantes para reducir la fuga de calor del agua. Otro punto importante para el mantenimiento de un termo eléctrico es conservar este aislamiento en buen estado y sustituirlo cuando sea necesario. Esta práctica puede reducir en gran medida el consumo energético.

Algunos termos tienen la posibilidad de ser programados. Estos modelos ofrecen un ahorro de energía que puede alcanzar hasta el 20%, pues sólo están activos cuando necesitas agua caliente y pueden apagarse automáticamente el resto del tiempo a fin de consumir menos.

Por último, los modelos más avanzados ofrecen la función ECO que consiste en la selección automática de la temperatura. Esta opción conlleva un menor consumo sin perder calidad en el consumo de agua caliente.

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